La ciencia de hacerse rico

Hoy toca hablar de libros y más que hablar del libro maravilloso escrito por Wallace D. Wattles llamado “La ciencia de hacerse rico”, voy a darte el resumen de ideas que hice hace algún tiempo ya que éste concentra la esencia del libro.

La ciencia de hacerse rico es un libro gratuito de muchas páginas que tiene que ser leído por todas las personas y está muy relacionado con lo que ahora llamamos “el secreto”.

Nos enseña cómo superarnos en los negocios y en cualquier otro ámbito; empieza desde lo básico que es imaginarnos las cosas que deseamos, establecernos metas y vivir nuestros pensamientos para materializarlos.

Sin más preámbulo, aquí esta:

La ciencia de hacerse rico

Existe una Ciencia para hacerse rico, y ésta es una ciencia exacta.

La adquisición de dinero y propiedades, viene como resultado de hacer las cosas de un Cierto Modo.

Es una ley natural que las causas iguales siempre producen iguales efectos, por lo tanto cualquiera que aprenda a hacer las cosas de este Cierto Modo infaliblemente se enriquecerá.

No es asunto de escoger algún negocio o profesión en particular, sino de que aprenda a hacer las cosas de un Cierto Modo.

Nadie permanece en la pobreza debido a la escasez de riquezas; hay más que bastante para todos.

Todo lo que usted ve sobre la tierra está hecho de una sustancia original, de la que proceden todas las cosas, y ésta no tiene límite, está viva y es inteligente, piensa.

La Sustancia Pensante toma la forma de su pensamiento, y se mueve de acuerdo con ese pensamiento.

Cada pensamiento de forma, sostenido por la Sustancia pensante, causa la creación de la forma, pero siempre, o al menos casi siempre, de acuerdo con las líneas de crecimiento y acción ya establecidas.

Ningún pensamiento sobre una forma puede ser impuesto sobre la Sustancia Original sin causar la creación de la forma.

Existe una Materia pensante de la cual son hechas todas las cosas y que, en su estado original, impregna, penetra, y llena los interespacios del universo.

En esta Sustancia, un pensamiento produce la cosa que es imaginada por el pensamiento.

El ser humano puede formar cosas en su pensamiento, y si imprime su pensamiento a la Sustancia sin Formar, puede causar que se cree la cosa en la que piensa.

El Modo de hacer las cosas de un ser humano es el resultado directo del Modo en que piensa acerca de las cosas.

La Ciencia de Hacerse Rico comienza con la aceptación absoluta de esta fe.

Para hacer las cosas del modo que usted quiere hacerlas, tendrá que adquirir la capacidad de pensar en el modo en el que quiere pensar; éste es el primer paso para llegar a hacerse rico.

Pensar lo que desea pensar es pensar la VERDAD, sin tener en cuenta las apariencias; esto es muy laborioso; hacerlo de forma sostenida y continua es difícil. Cuando lo logre se convertirá en una MENTE DOMINADORA.

Pensar la VERDAD nos lleva a perder toda duda y el miedo; podemos crear lo que queremos crear, conseguir lo que queremos tener, convertirnos en lo que queremos ser.

Es deseo de Dios que usted sea rico. El universo desea que pueda poseer todo lo que quiere tener. La naturaleza es amistosa con sus proyectos. Todas las cosas son naturalmente para usted.

Es esencial que su propósito armonice con el propósito que hay en Todo.

Usted va a convertirse en un creador, no en un competidor; va a conseguir lo que quiera, pero de tal modo que cuando lo consiga, cada uno de los demás tendrá más de lo que tiene ahora.

Las riquezas obtenidas sobre la base de la competencia nunca son satisfactorias ni permanentes.

Nunca mire el suministro visible; mire siempre la riqueza ilimitada en la Sustancia sin Formar, y sepa que ellas vienen hacia usted tan pronto como usted pueda recibirlas y usarlas.

Existe una Materia pensante de la cual son hechas todas las cosas y que, en su estado original, impregna, penetra, y llena los interespacios del universo.

En esta Sustancia, un pensamiento produce la cosa que es imaginada por el pensamiento.

El ser humano puede formar cosas en su pensamiento, y si imprime su pensamiento a la Sustancia sin Formar, puede causar que se cree la cosa en la que piensa.

Debe dar a cada hombre más de lo que usted recibe de él.

No puede darle a cada uno más en el valor real de mercado de lo que recibe de él, pero puede darle más en valor de uso, que el valor en efectivo de la cosa que él le da a usted.

Si está en un negocio que lastima a las personas, retírese de él inmediatamente.

Si quiere algo, sostenga la imagen mental de ello con la más positiva certeza de que ya está en camino hacia usted. Después de haber formado el pensamiento, tenga la fe absoluta e indudable de que esa cosa vendrá; no piense en ella o no hable sobre ella sino para expresar su seguridad de que va a llegar. Considérela ya como algo suyo.

Usted no debe vacilar en pedir con largueza. El papel de usted es focalizar y expresar el deseo a Dios.

Si fija en su mente el hecho de que el deseo que tiene por la posesión de riquezas es Uno con el deseo de la Omnipotencia para una más completa expresión, su fe se hará invencible.

El proceso total de ajuste mental y afirmación, puede resumirse en una sola palabra, Gratitud. La gratitud lleva la mente a un contacto más cercano con la fuente de donde provienen los dones que recibimos.

Primero, usted cree que hay una Sustancia Inteligente, de la cual proceden todas las cosas; segundo, cree que esta Sustancia le da todo lo que desea; y tercero, se relaciona con ella por medio de una honda y profunda gratitud.

Mientras más gratitud haya en nuestras mentes cuando recibimos cosas buenas, más cosas buenas recibiremos, y más rápidamente llegarán.

Existe una Ley de la Gratitud, y es absolutamente necesario que usted la respete si desea conseguir los resultados que busca. La fe nace de la gratitud, cada oleada de agradecimiento que emite, aumenta la fe.

Permitir a su mente albergar lo inferior es hacerse usted inferior y rodearse de cosas inferiores.

Paso inicial para enriquecerse: Formar una imagen mental clara y definida de lo que quiere; no puede transmitir una idea, a no ser que la tenga usted mismo; no puede imprimirla en la Sustancia Pensante sí sólo tiene un concepto vago y borroso de lo que quiere.

No es suficiente que tenga un deseo general de lograr riqueza “para hacer el bien con ella”; todos tienen ese deseo. Debe saber lo que quiere y desearlo con la suficiente fuerza como para que se mantenga en sus pensamientos, debe tener continuamente en su mente una clara imagen mental, debe mantener su mirada hacia esa imagen todo el tiempo, no debe perderla de vista.

Mientras más clara y definida tenga su imagen y mientras más piense en ella, recalcando sus detalles, su deseo será más fuerte y más sencillo sostener su mente fija sobre la imagen de lo que usted quiere.

Es necesario algo más que simplemente ver la imagen con claridad, detrás de la visión clara debe estar el propósito de realizarla y de convertirla en una expresión tangible.

Y detrás de ese propósito debe haber una FE invencible y firme de que la cosa ya es suya; que está al alcance de su mano y que sólo tiene que tomar posesión de ella.

En el ámbito mental, entre ya en el placer total de las cosa que quiere; tome la Actitud Mental de Propiedad hacia todo lo que hay en aquella imagen, crea que ya es suyo y que es real.

Quien sinceramente puede agradecer a Dios por las cosas que posee aun que sea todavía sólo en la imaginación, tiene verdadera fe. Se hará rico; causará la creación de cualesquiera cosas que desee.

No tiene que orar repetidamente por las cosas que quiere; no es necesario decírselo a Dios todos los días. Lo que tiene que hacer es formular inteligentemente sus deseos de las cosas y ordenar estos deseos en un todo coherente; y luego impregnar este Deseo Total a la Sustancia sin Formar.

Logrará impregnar su deseo sosteniendo la visión con PROPÓSITO firme de lograrlo, y con la FE firme de que lo logrará.

La respuesta a la oración no es según la fe que demuestra mientras habla, sino según su fe mientras está trabajando.

Todo el asunto se enfoca en recibir, una vez que ha formado su visión con claridad. Cuando la ha formado, está bien hacer una declaración oral al Supremo y a partir de ese momento, reciba en su mente aquello que está pidiendo. Vívalo ya, crea con FE que lo imaginado se realizará, y con el PROPÓSITO de realizarlo, es aquí donde entra la Voluntad.

Para empezar a enriquecerse no debe aplicar su fuerza de voluntad a nada que esté fuera de usted, no debe aplicarla a otros hombres y mujeres.

Cualquier intento de usar su voluntad sobre otros sólo tenderá a hacer fracasar su objetivo, no tiene que aplicar su voluntad a las cosas para obligarlas a que lleguen a usted, sería como obligar a Dios, sería tonto, inútil e irreverente.

Para hacerse rico, sólo tiene que usar su fuerza de voluntad sobre usted mismo. Emplee su voluntad para mantenerse pensando y actuando de Cierto Modo. Cuando sepa qué pensar y hacer, debe usar entonces su voluntad para obligarse a pensar y hacer las cosas correctas.

Cuanto más estable y continua sea su fe y su objetivo, más rápidamente se enriquecerá, porque enviará sólo impresiones POSITIVAS a la Sustancia y no las neutralizará o las cambiará por impresiones negativas.

La imagen de sus deseos, sostenida con la fe y el propósito, es recogida por la Sustancia sin Formar, que la impregnará a grandes distancias por todo el universo; a medida que esta impresión se esparce, todas las cosas se ponen en movimiento hacia su realización.

La duda o la incredulidad inician un movimiento alejándose de usted, mientras que la fe y el propósito inician un movimiento hacia usted. Todas las promesas son para aquellos que creen, y sólo para ellos.

Ya que la fe es tan importante, le conviene proteger sus pensamientos; y como su fe se formará en gran parte por las cosas que observe y piense, es importante que pueda tener control sobre su atención. Aquí aplica la voluntad.

Si usted quiere hacerse rico, no hable sobre pobreza. Las cosas no se realizan pensando en sus contrarios. Use su voluntad para mantener su mente alejada del asunto de la pobreza, y mantenerla fija con la fe y el propósito acerca de la visión de lo que usted quiere.

No puede conservar una visión verdadera y clara de la riqueza si está cambiando constantemente su atención hacia las imágenes opuestas, así sean externas o imaginarias. Brinde toda su atención a la riqueza; no haga caso a la pobreza, no sea mezquino o avaro.

La grandeza moral y espiritual es posible sólo para los que están por encima de la batalla competitiva por la existencia; y sólo quienes se hacen ricos en el nivel del pensamiento creativo están libres de las influencias degradantes de la competencia.

Hay una Materia Pensante de la cual están hechas todas las cosas y que, en su estado original, impregna, penetra, y llena los interespacios del universo.

Un pensamiento, en esta Sustancia, produce la cosa que es imaginada por el pensamiento.

El hombre puede formar cosas en su pensamiento y, al imprimir su pensamiento sobre la Sustancia sin Formar, puede causar que la cosa que él piensa pueda ser creada.

Para hacer esto, el hombre debe pasar de la mente competitiva a la mente creativa; debe formarse una clara imagen mental de las cosas que quiere, y mantener esta imagen en sus pensamientos con el PROPÓSITO fijo de conseguir lo que quiere, y la FE firme en que él conseguirá lo que quiere, cerrando su mente a todo lo que pueda tender a cambiar su propósito, debilitar su visión, o apagar su fe.

El pensamiento es el poder creativo, o la fuerza de acción que causa que el poder creativo actúe; el pensar de un Cierto Modo le traerá la riqueza, pero no debe confiar sólo en el pensamiento, sin prestar atención a la acción personal.

Muchos pensadores fracasan al conectar el pensamiento con la acción personal; el hombre no debe sólo pensar, sino que su acción personal debe complementar su pensamiento.

Su pensamiento hace que todas las cosas, animadas e inanimadas, trabajen para darle lo que quiere; pero su actividad personal debe ser tal que pueda recibir correctamente lo que quiere cuando le llegue.

El empleo científico del pensamiento consiste en formarse una clara y nítida imagen mental de lo que quiere; en perseverar en el propósito para conseguir lo que quiere; y en reconocer con agradecimiento que ha conseguido lo que quiere.

No es cosa suya guiar o supervisar el proceso creativo; todo lo que tiene que hacer sobre eso es mantener su visión, atenerse a su propósito, y mantener su fe y su gratitud.

Debe actuar de un Cierto Modo, para que se apropie de lo que es suyo cuando le llegue; para que pueda encontrarse con las cosas que tiene ahora en su imagen, y ponerlas en los sitios apropiados cuando lleguen.

A través del pensamiento, la cosa que quiere le es traída; y la recibe mediante su acción. Este es el punto crucial en la ciencia de hacerse rico.

Cualquiera que deba ser la acción, es evidente que debe actuar AHORA. No puede actuar en el pasado, ni en el futuro. Fije toda su mente en la acción presente.

No le dé su impulso creativo a la Sustancia Original, para luego sentarse a esperar los resultados; si hace eso, nunca los conseguirá. Actúe ahora. No hay otro tiempo que el ahora.

Actúe donde está, actúe en su ambiente actual con todo su corazón, con toda su fuerza, con toda su mente.

Mantenga la visión de lo que quiere, y actúe AHORA.

Su visión y su fe pondrán la fuerza creativa en movimiento para llevarla hacia usted, y su acción causará que las fuerzas de su propio ambiente lo muevan hacia el lugar al que quiere.

Hay una Materia Pensante de la cual todas las cosas están hechas y que, en su estado original, impregna, penetra, y llena los interespacios del universo.

Un pensamiento en esta Sustancia, produce la cosa que es imaginada por el pensamiento.

El ser humano puede formar cosas en su pensamiento, y al imprimir su pensamiento sobre la Sustancia sin Formar, puede causar que la cosa en la que él piensa sea creada.

Para hacer esto, el ser humano debe pasar de tener mente competitiva a tener una mente creativa; debe formarse una imagen mental clara de la cosa que quiere, y mantener esta imagen en sus pensamientos con el PROPÓSITO fijo de conseguir lo que quiere, y la FE inconmovible de que conseguirá lo que desea, cerrando su mente a todo lo que pueda tender a hacer tambalear su propósito, nublar su visión o apagar su fe.

Para que pueda recibir lo que desea cuando le llegue, debe actuar AHORA sobre las personas y cosas de su ambiente actual.

Debe hacer TODO lo que puede hacer donde usted está. El mundo avanza sólo por medio de los hombres y mujeres que llenan mejor sus puestos actuales.

Si hay algo que puede hacerse hoy y usted no lo hace, ha fallado en lo que a esa cosa concierne; y las consecuencias pueden ser más desastrosas de lo que se imagina; su negligencia u omisión de hacer alguna pequeña cosa pueden causar una larga demora en la adquisición de lo que quiere.

Haga, cada día, TODO lo que pueda hacerse ese día. Sin embargo, no debe trabajar demasiado, ni precipitarse a ciegas en su negocio en el esfuerzo de hacer la mayor cantidad de cosas en el menor tiempo posible, no debe tratar de hacer hoy el trabajo de mañana, ni hacer el trabajo de una semana en un día.

No es realmente la cantidad de cosas que usted haga, sino la EFICIENCIA de cada acción por separado la que cuenta.

Puede hacer que cada acción sea un éxito, porque TODO el Poder está trabajando con usted; y TODO el poder no puede fallar. El Poder está a su servicio; y para hacer que cada acción suya sea eficiente sólo tiene que poner el poder en ello.

Cada acción puede ser fuerte y eficiente si mantiene su imagen mientras la hace, y poniendo todo el poder de su FE y PROPÓSITO en ella.

Es en este punto donde la gente falla, pues separa el poder mental de la acción personal. Usan el poder de la mente en un lugar y en un momento, y actúan en otro lugar y en otro momento.

Si TODO el poder entra en cada acción, no importa cuán ordinaria o común sea, cada acción será un éxito en sí misma. Cada
éxito abre el camino a otros éxitos, los resultados de las acciones acertadas se acumulan.

Como el deseo de más vida es inherente a todas las cosas, cuando un hombre comienza a moverse hacia una vida más grande más cosas se le unen, y la influencia de su deseo se multiplica.

Haga, cada día, todo lo que puede hacer ese día, y realice cada acción de una manera eficiente.

Durante las horas en las que pueda usar su imaginación, tenga una visión clara y con todos los detalles, contémplelos hasta que se fijen firmemente en su memoria. Si desea resultados rápidos, pase prácticamente todo su tiempo libre haciendo eso.

Hay una Materia Pensante de la cual están hechas todas las cosas y que, en su estado original, impregna, penetra, y llena los interespacios del universo.

Un pensamiento, en esta Sustancia, produce la cosa que es imaginada por el pensamiento.

El ser humano puede formar cosas en su pensamiento y, al imprimir su pensamiento sobre la Sustancia sin Formar, puede causar que la cosa que él piensa pueda ser creada.

Para hacer esto, el hombre debe pasar de la mente competitiva a la mente creativa; debe formarse una clara imagen mental de las cosas que quiere, y hacer con fe y propósito todo lo que pueda hacer cada día, haciendo cada cosa separada en forma eficiente.

El éxito, en cualquier negocio, depende en primer lugar de que posea un bien desarrollado estado de las habilidades requeridas para ese negocio; éstas son herramientas; es esencial que sean usadas del Modo Correcto.

Puede enriquecerse en CUALQUIER negocio, ya que si no tiene el talento para hacerlo, lo puede desarrollar.

Se enriquecerá más fácilmente, desde el punto de vista del esfuerzo, si hace aquello para lo que usted está hecho a la medida; pero se enriquecerá más satisfactoriamente si hace aquello que QUIERE hacer; el deseo de hacerlo es la prueba de que lleva dentro el poder que puede hacerlo.

El deseo es una manifestación de poder; donde existe el fuerte deseo de hacer una cosa, está probado con certeza que el poder de hacerla es fuerte, y sólo requiere ser desarrollado y aplicado del Modo Correcto.

No tenga miedo de hacer un cambio repentino y radical si la oportunidad se le presenta y usted siente, después de pensarlo bien, que es la oportunidad correcta.

Nunca hay ninguna prisa en el nivel creativo; y no hay escasez de oportunidades.

Cuando usted sale de la mente competitiva, entiende que nunca debe actuar de prisa. Nadie va a ganarle lo que quiere hacer; hay bastante para todos.

Cuando esté en la duda, espere. Recurra a la contemplación de su visión, y aumente su fe y su propósito; y, de todas maneras, en los momentos de duda y de indecisión, cultive la gratitud.

Un día o dos dedicados a la contemplación de la imagen de lo que quiere, y en sincero agradecimiento de que lo conseguirá, llevará su mente a una relación tan estrecha con el Supremo que no se equivocará cuando deba actuar.

A medida que se vaya moviendo de un Cierto Modo, las oportunidades le llegarán en número creciente; tendrá que estar muy estable en su fe y objetivo, y mantenerse en contacto estrecho con la Mente Suprema por medio de una gratitud reverente.

Vaya tan rápido como pueda, pero nunca se apresure. Cuando se descubra apresurándose, haga un alto; fije su atención en la imagen mental de la cosa que quiere, y comience a dar las gracias porque lo está consiguiendo.

Siempre que se relacione con otras personas, la idea clave de todos sus esfuerzos debe ser llevar a sus mentes la impresión de crecimiento que es lo que todos buscan. El crecimiento es el impulso de la Inteligencia sin Formar dentro de ellos, en busca de la expresión más completa; es por eso que los demás se sentirán atraídos hacia quién pueda darles un mejor nivel de vida.

Siguiendo el Cierto Modo, consigue un crecimiento continuo para usted, y para darlo a todos los que le rodean.

Usted es un centro creativo, desde donde el crecimiento es irradiado a todos.

Transmita la seguridad y asegúrese de que el otro quede impresionado con ese pensamiento. Transmita la impresión de avanzar en todo lo que haga, de modo que toda la gente reciba la impresión de que es una Persona que Avanza y que hace avanzar a todos los que tratan con usted.

Puede transmitir esa impresión manteniendo firme la fe de que usted mismo está en el Camino del Crecimiento; y dejando que esa fe inspire, llene, e impregne cada una de sus acciones. Haga todo lo que hace con la firme convicción de que es una personalidad que avanza, y que ayuda a avanzar a cada uno de los demás.

No se jacte de su éxito, tampoco hable de ello innecesariamente; la verdadera fe nunca es presumida.

Sienta la fe, y déjela brotar en cada transacción; deje que cada acción, tono de voz y apariencia exprese la serena tranquilidad de que se está enriqueciendo; de que ya es rico. Las palabras no serán necesarias, los otros tendrán la sensación de crecimiento cuando estén en su presencia, y serán atraídos hacia usted otra vez.

El Supremo traerá hacia usted a los hombres y mujeres que nunca han oído hablar de usted. Su negocio crecerá rápidamente, se sorprenderá ante los inesperados beneficios que le llegarán. Será capaz, día a día, de lograr alianzas más grandes, asegurar ventajas más importantes, y avanzar hacia una vocación más agradable si así lo desea.

No caiga en la insidiosa tentación de buscar el poder sobre otros seres humanos. El deseo de gobernar para obtener una satisfacción egoísta ha sido la maldición del mundo.

El que se vea así mismo exitoso y trabaje hacia la realización completa de esa visión con fe y propósito, entrará en contacto tan estrecho con la Fuente de la Vida que será fenomenalmente exitoso.

Ponga el poder del éxito, y su propósito de enriquecerse, en cada cosa que haga.

Si la gente posee una Mente Adelantada, tiene Fe en que podrá hacerse rica, y avanza con el firme propósito de hacerse rica, nada podrá mantenerla en la pobreza.

Cada vez que caiga en los viejos caminos del pensamiento, corríjase al instante; ya que cuando está con la mente competitiva, pierde la cooperación de la Mente del Todo.

Nunca hable de usted mismo, de sus asuntos, o de otra cosa de un modo desalentado o desalentador.

Nunca admita la posibilidad de fracaso, o hable en una manera de la que se deduzca el fracaso como una posibilidad.

Nunca diga que el tiempo está difícil, o que las condiciones de los negocios no están claras, esto puede suceder para aquellos que están en el nivel competitivo, pero nunca puede ser así para usted; usted puede crear lo que usted quiere, y está por encima del temor.

Cuando tiene un fracaso, es porque no ha pedido lo suficiente; siga, y algo más importante de lo que buscaba con seguridad le llegará.

Los que practiquen las instrucciones anteriores con seguridad se enriquecerán; y la riqueza que ellos reciban estará en proporción exacta con el carácter definitivo de su visión, la fijeza de su propósito, la constancia de su fe, y la profundidad de su gratitud.

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