La garganta

¿Cuántas veces estás muy bien y de repente te pica o duele la garganta? ¿Siempre que te sientes mal de la garganta estás resfriado? ¿Has oído que los niños son más susceptibles a enfermedades de la garganta?

La garganta o faringe es una cavidad que se extiende desde la parte posterior de la nariz y la boca hasta la tráquea y el esófago, consiste en un tubo muscular que comunica el aparato respiratorio con el digestivo.

Su función es la de conducir el aire que se respira, deglutir los alimentos y líquidos y hablar. También permite que se expulse cualquier material extraño que se haya introducido a pulmones y bronquios.

El dolor de garganta es más común en los niños pero todos somos susceptibles y se debe principalmente a una inflamación de la amígdala palatina, ubicada en la bucofaringe; se manifiesta con un cosquilleo u hormigueo, comezón o ardor agudo, enrojecimiento y molestias al deglutir, incluso puede ocasionar ronquera o pérdida parcial de la voz.

Generalmente un dolor de garganta llega a desaparecer con rapidez y, por lo general no requiere tratamiento intensivo, cuando persiste más de tres días y va acompañada de dolor de cabeza, falta de apetito, fiebre alta, tos, estornudos y secreciones, es necesario consultar al médico ya que estás resfriado e incluso se te puede complicar y convertir en bronquitis.

El origen de la inflamación de garganta puede ser desde la exposición a contaminantes ambientales y sustancias tóxicas, como humo, cloro, amoniaco y solventes, pasando por fumar en exceso, gritar mucho, respirar por la boca, cambios bruscos de temperatura o incluso una higiene bucal deficiente, hasta una alergia, gripe, resfriado o infección por virus o bacterias.

El tratamiento puede ser indicado por un médico mediante la recomendación de reposo, la ingestión de muchos líquidos y dieta semisólida para evitar el dolor al tragar, así como la administración de antisépticos, analgésicos, antibióticos, antipiréticos, antitusivos y expectorantes.

O bien, se puede tratar con remedios caseros que van desde ingerir bebidas calientes o tés endulzados con miel, hacer gárgaras con agua salada, manzanilla o bicarbonato de sodio, tomar una cucharada de jugo de limón y miel, envolverse la garganta con un trapo empapado de vinagre, hasta asar un tomate y ponerlo en garganta y pies, tomar agua de cebolla o comer dos ajos molidos.

Finalmente, les puedo comentar que para prevenir la inflamación de garganta se recomienda incrementar el consumo de alimentos ricos en vitamina C que se encuentran en los cítricos.

Related Posts with Thumbnails

Deje su Comentario

Potenciado por Soluciones Network Inc | Free Ringtones for Tmobile | Thanks to Logo Ontwerp, MMORPG List and Commission Blueprint 2.0